- Lupa o lente de contacto.
- Un folio.
- Una cartulina negra (no importa el tamaño).
- Un termómetro.
Se pondrá el folio bajo la lupa a la luz del sol. Se moverá la lupa hasta conseguir un círculo de luz brillante concentrada sobre el folio, intentando que sea lo más pequeño posible (mayor concentración). Sucederá que el papel comenzará a quemarse en ese punto concreto.

Se repetirá lo mismo pero sobre una cartulina negra. Los alumnos y alumnas podrán observar que sobre la superficie negra el efecto sucede mucho antes, de forma casi inmediata. Lo podrán asociar a los conceptos aprendidos en la actividad anterior (actividad 3).
A continuación colocaremos el termómetro a la luz directa del sol y anotaremos la temperatura que coge a los pocos segundos. Después lo colocaremos bajo la lupa y concentraremos la luz en la punta (bulbo), observando y anotando también la temperatura que coge a los pocos segundos, que será casi el doble. No se puede prolongar la concentración sobre el termómetro más que unos segundos, sin llegar al minuto, ya que podría romperse debido a la alta temperatura y la consiguiente excesiva dilatación del mercurio.
Podremos repetir todos estos ejercicios, en vez de con luz solar, con iluminación artificial. Se podrá observar que el tiempo para conseguir el mismo efecto es mucho mayor.
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